miércoles, 25 de julio de 2012

Helen Mack


Nació el 19 de enero de 1952 en Retalhuleu, población localizada en el suroccidente de Guatemala. Labora en el campo de la administración de empresas y es presidenta de la Fundación Myrna Mack, entidad creada en 1993 por ella y un grupo de guatemaltecos comprometidos con el objetivo de luchar contra la impunidad y contribuir a la modernización y democratización de la administración de justicia en Guatemala.

Helen Mack estaba dedicada al mundo empresarial cuando, el 11 de septiembre de 1,990, un comando del Estado Mayor Presidencial asesinó a su hermana Myrna Elizabeth Mack Chang, una antropóloga social que realizaba investigaciones de campo sobre las poblaciones desarraigadas a causa del conflicto armado interno.

A partir de entonces, Helen Mack inició una larga batalla contra de la impunidad y la denegación de justicia, y contra las estructuras estatales que encubren las violaciones de derechos humanos y protegen a los responsables, particularmente a quienes pertenecen a las fuerzas civiles y militares. La gestión por la justicia iniciada por Helen promovió también estudios que han puesto al descubierto la existencia del poder oculto y de estructuras clandestinas que fomentan la violencia política, mismas que tienen conexiones con el inframundo del crimen organizado, la narcoactividad, la corrupción y otros delitos de alto impacto en la sociedad guatemalteca, en especial porque debilitan y penetran la institucionalidad democrática del país, impiden la vigencia del Estado de Derecho y obstruyen la consolidación de la paz y de la democracia.El caso Myrna Mack es emblemático en la lucha contra la impunidad en este país, por cuanto fue la primera vez en la historia de Guatemala que se abrió un proceso judicial por un crimen político que incluía no sólo una violación de derechos humanos sino también la participación activa de agentes del Estado en la ejecución del mismo. Fue la primera vez que hubo un proceso judicial por autoría intelectual y también la primera ocasión en que oficiales superiores del Ejército enfrentaron una acusación formal ante los tribunales.

En noviembre del año 2003, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado de Guatemala por la ejecución extrajudicial de Myrna Mack, en el marco de una sentencia que ordenó el cumplimiento de varias medidas de reparación material e inmaterial. Resalta el hecho de que la Corte Interamericana estableció en su sentencia qué estructuras del Estado participaron en la ejecución extrajudicial de Myrna Mack y qué órganos de la administración de justicia incurrieron en retardo malicioso y denegación de justicia. En cumplimiento de una de las medidas de reparación, el Estado de Guatemala celebró en abril del 2004 una ceremonia en la que admitió su responsabilidad institucional en el asesinato de Myrna y pidió perdón a su hija, familiares, amigos y al pueblo de Guatemala en general.


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